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La escasa actividad humana durante el confinamiento por la pandemia de la Covid-19 ha beneficiado a la naturaleza Thursday, 22 de October de 2020 | Gabinete de Prensa


►  La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) y BBVA OpenMind han celebrado una webinar para conocer qué ha pasado en la naturaleza sin la presencia humana durante el estado de alarma decretado la pasada primavera


►  Tres investigadores del CSIC, entre los que figuraba el jefe del Departamento de Biodiversidad y Conservación del Real Jardín Botánico, han coincidido en señalar que la pandemia ha evitado un importante impacto en el medio natural

 

 

La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) y BBVA OpenMind han celebrado hoy una webinar para conocer qué ha pasado en la naturaleza y cómo ha evolucionado sin presencia humana durante el periodo de confinamiento debido a la pandemia de la Covid-19.

 

El objetivo era conocer, de la mano de tres investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), qué había pasado en la naturaleza desde que el 14 de marzo el Gobierno aprobase la declaración del Estado de Alarma en todo el territorio español para afrontar la situación de emergencia sanitaria provocada por la Covid-19 hasta el 21 de junio. Entre las medidas contempladas para este espacio de tiempo estaba la restricción de la circulación de los ciudadanos, pero mientras estuvimos confinados en nuestros hogares, la naturaleza continuó su ciclo normal que coincidió con la primavera.

 

María García, presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) ha manifestado que "queríamos saber si la naturaleza disfrutó sin la presencia humana. Para ello hemos dado voz a los científicos para que nos cuenten cómo ha sido esta primavera tan particular porque desde nuestros balcones intuíamos el despertar de la naturaleza y lo que nos estábamos perdiendo".

 

Antoni Ballabriga, director global de negocio responsable de BBVA ha comentado que "el sector financiero ha comenzado a preocuparse por el cambio climático y el capital natural porque vamos a tener una transición ordenada o desordenada, pero la vamos a tener. Desde el sector financiero tenemos la responsabilidad enorme de facilitar esa transición. Por eso en BBVA hemos situado la sostenibilidad como una prioridad estratégica. Queremos acompañar a nuestros clientes hacia esa transición ecológica".

 

Gracias a la información aportada por los expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) hemos aprendido que, según Miguel Ángel Bravo-Utrera, técnico del Equipo de Seguimiento de Procesos Naturales de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), el Espacio Natural de Doñana (END), es una entidad administrativa que surge de la reunión del Parque Nacional y el Parque Natural bajo la administración de la Junta de Andalucía. La EBD mantiene la gestión de dos fincas dentro del parque que tienen la figura de Instalación Científica Tecnológica Singular.

 

Según Bravo-Utrera el END, se caracteriza por ser un espacio poco concurrido, por lo que el confinamiento no ha tenido una repercusión muy notable en el grado de tranquilidad que tienen las diferentes especies que lo habitan. Se trata de un terreno con poca actividad humana, únicamente la de las personas que trabajan allí y los turistas. "La afluencia de visitantes durante el confinamiento se vino abajo, los centros de visitantes cerraron. Los tránsitos rocieros, que son muy importantes y puntuales, al final de primavera, este año se han suspendido todos. Se ha reducido incluso la presencia de investigadores. Con la pandemia se ha evitado un impacto importante ocasionado por este tipo de tránsitos".

 

Para este investigador, "el estar fuera de juego durante un tiempo le ha venido muy bien a la naturaleza. En Doñana se observó una importante explosión de flores y vida".

 

En el caso de los anfibios, según Iñigo Martínez-Solano, jefe del Departamento de Biodiversidad y Biología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), "a priori cabe pensar que ha sido un buen año para ellos. Por eso yo me he reformulado el título de esta webinar y me he preguntado '¿Ha sido una primavera ganada para los anfibios?'. Hay motivos para pensar que sí, pero a largo plazo tendremos una idea mejor de lo que ha supuesto este periodo de confinamiento".

 

Para este investigador los anfibios están en regresión por la destrucción de su hábitat y el cambio climático. Son poblaciones que se caracterizan por presentar fuertes fluctuaciones de abundancia a lo largo del tiempo muy cambiantes y ha querido dejar claro que "responder a esta pregunta requiere una perspectiva a largo plazo". No obstante, ha denunciado el efecto negativo de las carreteras "que causan mortalidad por los atropellos". Ha destacado que ellos llevan a cabo un programa  "en el que no nos interesa ver cuántas ranas hay en una charca sino saber cual es la viabilidad de su población a largo plazo. Por eso este año con los datos que tenemos todavía sólo podemos especular".

 

Javier Fuertes Aguilar, jefe del Departamento de Biodiversidad y Conservación del Real Jardín Botánico (RJB-CSIC), refiriéndose también a la meteorología, ha comentado que la primavera de 2020, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), fue una primavera significativamente más lluviosa que la de los últimos 5 años, especialmente durante los meses de marzo y abril en el centro y Suroeste de la Península. Pero que en las Islas Canarias fue sensiblemente más seca en las islas centrales (Tenerife y Gran Canaria), de donde además se venía de un otoño e invierno seco del año anterior. "Según este régimen la floración fue más o menos intensa", ha comentado.

 

Por este motivo las plantas más beneficiadas por la combinación de un periodo con mayor precipitación y la disminución de la actividad humana fueron aquellas con un ciclo de vida anual, una floración temprana y con un hábitat o bien, más afectado habitualmente por el hombre o muy dependiente de la humedad.

 

 

La flora durante el confinamiento esta pasada primavera motivado por la Covid-19

 

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Algo muy evidente es que, en aceras, cunetas, parques y jardines, de las zonas urbanas, "donde las labores de aplicación de herbicidas habitualmente pasan desapercibidas, la ausencia de estos tratamientos se reflejó en un aumento considerable de la vegetación sobre todo de las conocidas como 'malas hierbas' que nosotros no cultivamos o promovemos pero que son precursores de los cultivos, de aquellas plantas que son aprovechadas luego por el hombre", ha señalado Javier Fuertes.

 

Al referirse a las zonas suburbanas, aquellas con una vegetación arbórea más natural, pero con influencia humana, Fuertes ha explicado que, "se observó un incremento en el censo y actividad de la fauna de vertebrados e invertebrados". Sin embargo, ha añadido que, "en aquellos lugares sin vegetación herbácea y arbustiva, debida a la compactación de los suelos por el tránsito humano y las actividades lúdicas y deportivas, sobre todo bicicletas, no se observó ninguna recuperación".

 

Por otro lado, el científico del RJB-CSIC, al referirse a los lugares con ecosistemas mejor conservados, con un mayor número de especies vegetales y con una composición más estable, donde las relaciones entre los organismos (hongos, plantas, animales y microorganismos) mantienen un equilibrio más robusto, ha indicado que, "los efectos de la ausencia de actividad humana fueron simplemente los de otro ciclo anual con una pluviometría más alta. La gran biodiversidad sirve de colchón para que los efectos adversos no sean visibles a largo plazo".

 

Ha sorprendido que, según Fuertes Aguilar, en cuanto a las políticas de conservación se refiere, debido principalmente a la disminución de actividades al aire libre, "se registró un cierto aumento de los atentados contra el medio natural. La falta de vigilancia, la ausencia de testigos, la sensación de impunidad, y por qué no decirlo el incivismo amparado a veces por la vista gorda de autoridades locales resultó en casos flagrantes de daños muy graves a los ecosistemas".

 

Finalmente, ha apuntado que, como denunciaron los medios de comunicación, se ha producido una recolección masiva e indiscriminada de hongos en el Sistema Ibérico y en el Prepirineo de Huesca y Cataluña. También se han modificado los reglamentos de explotación de acuíferos para regadíos en Andalucía y Castilla-La Mancha, y de urbanización del suelo en la Comunidad de Madrid, amparándose en la supuesta necesidad de recuperación de la actividad económica.

 

 

Puedes volver a ver la webinar completa en:

https://youtu.be/k0bn2EO-fPI

 

 

 

 

 

 

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